UN SIGLO DE HISTORIA
En el último tercio del siglo XIX, se inauguró el tranvía en Madrid, el nuevo medio de transporte que tenían a su disposición los madrileños para que pudieran moverse por el centro sin restricciones. El 31 de mayo de 1871 se puso en marcha la primera línea que conectaba la Puerta del Sol con el Barrio de Salamanca, con su última parada en una de las calles de Serrano. Este nuevo sistema de transporte creció rápidamente y se empezó a expandir recorriendo la ciudad de este a oeste.
El recorrido de esta primera línea recorría las zonas de Cibeles, la Puerta del Sol, las calles Mayor y Bailén, hasta llegar a Argüelles, que entonces se conocía como el barrio de las Pozas. Debido al gran desarrollo de Madrid por esa época, en 1877 se creó la segunda línea, que enlazaba la Plaza Mayor y el Puente de Toledo, para conectar más tarde con Carabanchel e incluso con Leganés. Con el buen tiempo, se utilizaban unos coches especiales llamados jardineras, que eran abiertos por los laterales y tenían una cubierta para protegerse del sol. Sin embargo, el tranvía se convirtió en los principales rivales de los ómnibus (coches de dos pisos tirados por mulas), hasta que estos últimos desaparecieron.
Debido a los grandes avances, en 1898 se pudo incorporar electricidad a los tranvías que circulaban por el centro de Madrid. La empresa pionera en electrificar sus líneas fue la Compañía del Tranvía de Madrid. Estos nuevos coches se empezaron a llamar ‘los canarios’ debido a su característica pintura amarilla. Poco tiempo después, una empresa belga adquirió la empresa, proporciono electricidad al resto de líneas e introdujo nuevos coches, que recibieron el nombre de los “cangrejos”, por su color rojo.
Posteriormente, en 1947 se creo la EMT (Empresa Municipal de Transporte) y el Ayuntamiento unificó las tarifas y los servicios de movilidad de la ciudad. Poco después, en los años 50, este medio de transporte alcanzó la extensión máxima de vía de su red, con más de 500 coches y con una extensión de alrededor 200 kilómetros.
Por otro lado, a pesar de los nuevos medios de transporte que se iban desarrollando como el autobús, el metro o el trolebús, el tranvía fue capaz de seguir formando parte de los principales medios de transporte por esos años en Madrid. Sin embargo, las líneas de los tranvías se fueron quedan atrás con el paso del tiempo y el 1 de junio de 1972 desapareció por completo este medio de transporte. Dicen que una de las causas por la que se quitó el tranvía fue por el avance que empezaron a tener los vehículos particulares y por la falta de renovación e inversión en su mantenimiento.
Tiempo después, en 2007 en Madrid se volvió a implantar el tranvía pero con el nombre de Metro Ligero.